sábado, 3 de junio de 2017


BATERÍA ORACIONAL PARA 4º E DE LA ESO

(son mucho más fáciles que las que hacemos en clase, pero os servirán para practicar a aquellos que me lo pedisteis)

 Material tomado del departamento de Lengua y Literatura del "IES Carmen y Severo Ochoa" de Luarca.  

Agradezco a sus profesores el trabajo y su generosidad al compartirlo abiertamente.   
  • 1 Me interesa que vengas a mi casa hoy.
  • 2 Me preocupa que no haya vuelto a casa.
  • 3 Que él lo diga no me importa.
  • 4 Me admira que te lo tomes tan bien.
  • 5 Que la civilización está en crisis es evidente.
  • 6 Me asombra que estés tan contento en esta situación.
  • 7 Que te marcharas así nos sobrecogió.
  • 8 María dice que llegará temprano
  • 9 Me contó que se había comprado un coche nuevo
  • 10 Víctor me contó que estaba disgustado
  • 11 Mi padre nos pidió que estuviésemos tranquilos
  • 12 Estuvo considerando don Quijote si sería bien hacer la batalla antes a pie que a caballo
  • 13 No quiero que vuelvas más
  • 14 edro está que no puede más
  • 15 Marta estaba que no aguantaba más
  • 16 En la fiesta yo estaba que no podía más
  • 17 Antonio, parece que te han dado una paliza
  • 18 Mi padre está que se sube por las paredes
  • 19 Estoy que muerdo
  • 20 Tengo la ilusión de que vendrás
  • 21 Tengo la esperanza de que él volverá algún día
  • 22 El rumor de que el jefe dimitía circuló todo el día
  • 23 Tenemos la seguridad de que mi hermano aprobará los exámenes
  • 24 Diego y Manuel albergan la esperanza de que un día regresarán a su pueblo
  • 25 Estoy fascinada de que hayas vuelto
  • 26 Estaban conformes de que yo jugara con ellos
  • 27 Rubén está cansado de que siempre lo acusen
  • 28 Estoy muy contenta de que me hayas llamado
  • 29 Tu admiradora se mostró encantada de que la saludaras
  • 30 Marta estuvo cerca de que la atropellara un coche
  • 31 Estuvo muy cerca de que le salpicara aceite en la cara
  • 32 Susana estuvo cerca de que le dieran un premio
  • 33 Me queda poco, muy poco, para cruzar una distancia mucho más profunda y decisiva
  • 34 Se aseguró de que ni un solo hombre de guerra saldría de aquí con destino a las Galias
  • 35 Aquella buena mujer se esforzó por que comiera bien
  • 36 Se apresuró a ordenar a su intérprete que le tradujera aquellas palabras
  • 37 No reparé en lo que aquel oficial acababa de decir sobre mi futuro inmediato
  • 38 Todo aquello tendría que ver con lo sucedido hace no tanto tiempo atrás
  • 39 Se entregaron a realizar aspavientos en señal de escándalo
  • 40 De que yo hiciera bien las cosas en el futuro iba a depender no sólo mi destino sino también el de otros
  • 41 Tardé unos instantes en acostumbrarme a la penumbra espesa de la modesta estancia
  • 42 Incluso nuestras debilidades pueden ayudarnos a convertirnos en seres mucho mejores.
  • 43 Renunció a que su hijo hiciera una carrera
  • 44 Se acordó de que tenía que comprar un libro
  • 45 Felipe se avergonzó de que su hermana hiciera el tonto en la fiesta
  • 46 Nosotros renunciaremos que se nos dé el primer premio
  • 47 Lo ideal es que la juventud esté entrenada para soportar trabajos y que se satisfaga con poco
  • 48 Ni siquiera el haber aguantado contra toda esperanza habrá sido en vano
  • 49 También he oído historias sobre tu capacidad prodigiosa para curar las más diversas dolencias
  • 50 Tenía la sensación de que sus pupilas adquirían una tonalidad ambarina, muy similar a la de los hilos sutiles de la miel que se desprenden del dorado panal en el momento en que se priva a las laboriosas abejas del fruto de su trabajo cotidiano
ORACIONES SUBORDINADAS ADJETIVAS
  • 1 El amigo que te presenté ayer es ingeniero.
  • 2 Tenía en su casa una ama que pasaba de los cuarenta, y una sobrina que no llegaba a los veinte, y un mozo de campo y plaza, que así ensillaba el rocín como tomaba la podadera.
  • 3 No entiendo el problema que me comentas.
  • 4 No conozco al chico que han detenido esta mañana.
  • 5 El amigo que te presenté en el bar está enamorado de ti.
  • 6 El hombre con quien te vimos ayer es encantador.
  • 7 Quien haya terminado, puede irse.
  • 8 Entregaré la cartera a quien sea su dueño.
  • 9 Confía en quien lo merezca.
  • 10 Al no tener quien se ocupara de ellas habían decidido entregar su vida al Señor.
  • 11 Tenemos un árbol cuyas ramas están verdes.
  • 12 El niño, cuyo padre es ingeniero, ha vuelto otra vez a clase.
  • 13 Hay en el jardín unas plantas cuyas ramas están ya en flor.
  • 14 Se trataba de un árbol cuyo tronco tenía una hendidura longitudinal suficiente como para permitir la entrada de una criatura de mi edad.
  • 15 La chica con la que me viste es mi amiga Rosa.
  • 16 La puerta por la que entramos estaba rota.
  • 17 Puedes coger los que tú quieras.
  • 18 Esta es la que yo deseaba.
  • 19 Esta frase es digna del que la ha dicho.
  • 20 En la isla donde he de intentar hallar alivio para Artorius, reina otro ser.
  • 21 Llegué hasta el lugar donde se encontraba la que me había dado el ser.
  • 22 Lo importante no es dónde se aprende sino lo que se aprende.
  • 23 Un grupo de hombres, muy rápido, aunque sea reducido, que esté siempre dispuesto a acudir a donde más necesarios sean.
  • 24 Entonces me percaté de que donde, con toda seguridad, no lo hallaría sería en los campos desolados de Britannia.
  • 25 Examinó con cuidado la manera como las llamitas negruzcas se esforzaban por lamer los pedazos de leña.
  • 26 Mi hermana es la muchacha que ves ahí.
  • 27 El profesor que vino ayer es muy joven.
  • 28 Las flores que me regalaste están ya secas.
  • 29 ¿Has cogido el pantalón que te compré? Sobre aquella cara que se me antojaba extraordinariamente suave y sedosa destacaban unos ojos ovalados de un color suavemente castaño.
  • 30 Las únicas señales de vida que pude captar fueron el sonido emitido por alguna ave nocturna en busca de sus presas habituales y la presencia errática de volátiles luciérnagas.
  • 31 Aún recuerdo los años cuando mi abuelo me llevaba de paseo por el encinar.
  • 32 Aquella mañana cuando ocurrió el accidente llovía a cántaros.
  • 33 Con su comportamiento acababa de inaugurar una costumbre que todavía existe entre nosotros.
  • 34 Pensar en latín constituía una gimnasia de la mente que me permitía asimilar mejor cualquiera de las enseñanzas ineludibles que me dispensaba mi maestro.
  • 35 Descubrí una corriente que salía de algún punto situado cerca de la cima de la colina, que discurría dejando una estela de puntos acuosos y brillantes.
  • 36 Virgilio, al que no me encontraré en el más allá, lo dejó claramente establecido.
  • 37 De las casas, que me parecieron increíblemente numerosas, brotaban chorros de humo blanquecino hasta el punto de oscurecer el firmamento.
  • 38 En su Eneida ‑que espero poder releer en el seno de Abraham‑ Virgilio ya dejó dicho que a ningún inocente le está permitido pisar el umbral de los criminales.
  • 39 Se trataba de una sonrisa satisfecha, amplia, serena, la que produce la enorme alegría de ver a un alumno aprovechado.
  • 40 Se han contado muchas leyendas acerca de lo que sucedió durante los años siguientes, los que pasé en la isla de Avalón, la que recibe su nombre de las manzanas.
  • 41 Lo que perseguía era conocer algo que nos permitiera llevar una vida mejor y, gracias a ello, servir a nuestros semejantes.
  • 42 El tiempo mejor es el que pasa de una manera más rápida.
  • 43 En realidad, lo que hacía que de ellos brotara un ambiente sutil que lo mismo otorgaba tranquilidad que infundía temor era algo muy diferente.
  • 44 Lo que pueden con el vigor, con la habilidad, con la mente, con el corazón queda fuera de nuestro alcance.
  • 45 No olvidaré nunca la fecha cuando Induráin ganó su primer Tour.
  • 46 Aquellos por cuya vida no hayan pasado treinta inviernos, incluso los que hayan contemplado menos de cuarenta, jamás podrán comprender lo que significó la caída de Roma.
  • 47 Sólo los que han visto las doradas hojas del otoño más de cuarenta o cincuenta veces comprenden, siquiera en parte, lo que eso significó entonces.
  • 48 Busqué con la mirada un árbol bajo el que descansar.
ORACIONES SUBORDINADAS ADVERBIALES
ADVERBIAL DE LUGAR:
  • 1 Mis amigos no están donde tú dices.
  • 2 Coloca el pan donde yo lo vea.
  • 3 Vamos donde dice tu hermano Jesús.
  • 4 Aquella pena dolorosa, agobiante, incluso terrible, nacía de imaginar lo que había podido ser y no era y, seguramente, nunca llegaría a ser.
ADVERBIAL DE TIEMPO:
  • 5 Tras llevarme los dedos a la boca para mojarlos, hice una crucecita de saliva detrás de mis rodillas.
  • 6 Una nube de gelidez descendió sobre mí nada más abandonar el interior del árbol.
  • 7 Pero, jamás, dejaríamos que nos queme hasta el punto de devorarnos convirtiendo una existencia que podría ser útil en un simple montoncito de cenizas.
  • 8 Una sensación de irrealidad se apoderó de todo mi ser al escuchar aquellas palabras.
  • 9 Cuando, por la noche, buscábamos un sueño indispensable que reparara nuestras fatigas me venía a la cabeza la imagen de mi madre, pálida y llorosa, en el momento de despedirnos.
  • 10 Los vi alejarse mientras me hundía en reflexiones sobre el daño que una mala educación puede ocasionar a un niño.
ADVERBIAL DE MODO:
  • 11 Esto tendrán que hacerlo según señale el arquitecto.
  • 12 Las piernas se me habían dormido provocándome un incómodo hormigueo.
  • 13 No existía una sola empresa que quisiera ejecutar sin solicitar el concurso inicuo de los perversos brujos.
  • 14 Palpó bajo mis axilas de manera rápida, como si estuviera más que acostumbrado a realizar ese tipo de exámenes.
  • 15 Como si fueran animales de corral a los que se arroja comida, se dirigieron cloqueando hacia nosotros.
  • 16 Aquella agua verdigrís que, de repente, como si fuera un animal vivo, se transformó en una sucesión de masas amarillas, naranjas y rojas, surcadas por tonalidades esmeralda.
  • 17 ¿Cómo iba a hablar el aire valiéndose de los bucles de aquella desconocida?
ADVERBIAL COMPARATIVA:
  • 18 El poder resulta tan indispensable que sólo un loco lo podría negar.
  • 19 Al ser yo todavía un niño es posible que lo recuerde con más apostura de la que tenía en realidad.
  • 20 Hay seres que emanan maldad de la misma manera que el vergonzoso sapo despide un escupitajo inmundo que puede cegar o que el asno orejudo emite rebuznos ensordecedores.
  • 21 El agua corría limpia colina abajo como si nunca hubiera estado encerrada bajo tierra y en su discurrir parecía atrapada la mirada inmensamente triste de Vortegirn.
  • 22 A mi madre aquellas palabras le resultaron más costosas que si hubiera pronunciado un elaborado discurso.
  • 23 Como si la luz más limpia hubiera penetrado profundamente en las oscuras habitaciones de mi corazón, caí en la cuenta de que ya no sólo escuchaba sino que preguntaba e incluso discutía.
  • 24 Necesitaba aquel aliento helado en torno de él de la misma manera que las plantas precisan del agua.
ADVERBIAL CAUSAL:
  • 25 No sé qué ha visto de especial en ti el Regíssimus porque a mí me pareces un mocoso como otro cualquiera.
  • 26 Al final, siempre tiene lugar la victoria porque el bien es más fuerte que el mal.
  • 27 Incluso prefería aquél (el latín) porque poseía una estructura especialmente adecuada para transmitir conocimientos y ordenar el pensamiento.
  • 28 Que se aguante que ya le daremos luego.
  • 29 No siempre que esté en nuestra mano holgar, deberíamos tumbarnos a la sombra porque, a fin de cuentas, el descanso no es un fin sino que tan sólo constituye un medio.
  • 30 Seguramente, era cierto que nuestros hijos podrían navegar en medio de las aguas procelosas, entre otros motivos porque no les quedaría otro remedio.
ADVERBIAL CONSECUTIVA:
  • 31 La luz resulta tan poderosa, tan impresionante, tan llena de vigor que tan sólo logra cegarnos.
  • 32 Somos tan ingenuos como para creer que todo empieza con nuestra vida.
  • 33 Se encontraba tan sumida en la asfixiante congoja que ni siquiera reparó en que salía de la iglesia sumida en la penumbra mientras desgranaba con los labios preces repetidas infinidad de ocasiones.
  • 34 Hacía tanto frío que, por un instante, se me cortó la respiración.
  • 35 Toda aquella barahúnda para ellos resultaba natural, tanto que no veían nada sorprendente en aquella masa de animales, de personas y de objetos.
ADVERBIAL CONDICIONAL:
  • 36 Quién mantendría la tranquilidad en los caminos, quién castigaría a los ladrones y a los asesinos, quién protegería a las viudas y a los huérfanos si no existiera una espada dispuesta a enfrentarse con los malhechores?
  • 37 Si no puedes construir la torre, se debe tan sólo a que la tierra está blanda por el agua y se cae.
  • 38 Si se usa con bulbos, sirve para extraer espinas y aguijones.
  • 39 Si cierro los ojos y pienso en Blastus puedo ver todo eso y mucho más.
ADVERBIAL CONCESIVA:
  • 40 Aunque la comida dejaba mucho que desear y aunque difícilmente hubiéramos podido estar más incómodos en aquel lugar gélido y húmedo, sentía mucho afecto por Blastus, mi maestro.
  • 41 A pesar del frío tremendo, nada más escuchar aquellas palabras, se enroscó a mis orejas un calor insoportable, tanto que sentí que ardían como un trozo de leña.
  • 42 Aunque pasarían años antes de que concluyera mi aprendizaje, aunque le escucharía todavía centenares de horas de enseñanzas y lecciones, había empezado a realizarse un cambio.
  • 43 En lugar de formarlos para la incorporación de la sabiduría en su ser, se les estímulo hacia la mera palabrería.
  • 44 Aunque la luz era mala, pude contemplar con relativa claridad sus facciones.
  • 45 No había tenido noticias de ella, mi madre, durante mucho tiempo, aunque no resultaba tan extraño.
ADVERBIAL FINAL:
  • 46 Debí lanzar contra el suelo los pobres materiales que llevaba en la mano para correr más deprisa y hallarla.
  • 47 Apenas necesitó un par de zancadas para colocarse a mi altura.
  • 48 Yo era todavía joven y pensaba que los obstáculos sólo se alzaban ante nosotros para invitarnos a superarlos y vencerlos.
  • 49 Caius chistó al legionario para obligarle a guardar silencio.
  • 50 El amor condimenta lo que la Providencia pone a nuestro alcance para que nos alimentemos.

viernes, 2 de junio de 2017

"Sueño en el tren"
(fragmento de un Cuento gnómico de Tomás Borrás) 

Los dos viajeros estaban solos, en el departamento de primera, frente a frente. Dormían balanceados por el tracatrá del vagón y el ruido de las ruedas, que procuran, en su brutalidad, correr con ritmo y melodía de fácil música. De pronto, se despertó uno de los viajeros.

Los grupos subrayados funcionan de forma especial, ¡ya lo sabéis!

domingo, 21 de mayo de 2017

          
 LORCA, SIEMPRE LORCA. 


         Porque es un imprescindible, porque nos ayuda a crecer como seres humanos, como amantes y a forjar una personalidad firme teniendo en cuenta el pasado, propio y ajeno. Porque Lorca ayuda a descifrar las emociones y las reacciones. Porque entendió como nadie las pasiones reprimidas y las que no se quisieron o pudieron reprimir. Simplemente porque Lorca... es Lorca. 
Mayo de 2017, vuelvo a exigir que Lorca sea leído en 4º de la ESO y sé que mis alumnos, ahora que saben LEER, van a hacer un examen brillante. 




“No quiero sombras. Mis rayos
han de entrar en todas partes,
y haya en los troncos oscuros
un rumor de claridades,
para que esta noche tengan
mis mejillas dulce sangre,
y los juncos agrupados
en los anchos pies del aire
¿Quién se oculta? ¡Afuera digo!
¡No! ¡No podrán escaparse!
Yo haré lucir al caballo
una fiebre de diamante.”

La luna.  





miércoles, 10 de mayo de 2017

La banda de ladrones de Tom Sawyer

Durante todo un mes jugamos a ladrones de vez en cuando. Solíamos saltar entre los árboles del bosque y corríamos tras los porqueros y las mujeres que iban en carreta llevando sus hortalizas al mercado. Tom Sawyer llamaba a los cerdos "lingotes" y a las verduras, "joyas". Una vez, Tom dijo que, a través de sus espías, le llegaron noticias de que al día siguiente una gran cantidad de ricos mercaderes españoles y árabes iban a acampar en la Hondonada de la Cueva con doscientos elefantes, seiscientos camellos y más de mil mulas, todas ellas cargadas de diamantes.


Sustantivos
Adjetivos calificativos
Determinantes
Pronombres
Adverbios
Conjunciones
Preposiciones
Verbos

jueves, 4 de mayo de 2017

ENCADENANDO PALABRAS CON ANTONIO MACHADO EN 1º DE LA ESO

 Antonio Machado, nuestro maestro.

"La plaza tiene una torre,
la torre tiene un balcón,
el balcón tiene una dama,
la dama una blanca flor.
ha pasado un caballero
-¡ quién sabe por qué pasó !-,
y se ha llevado la plaza,
con su torre y su balcón,
con su balcón y su dama
su dama y su blanca flor.

Para tu ventana
un ramo de rosas me dio la mañana.
Por un laberinto, de calle en calleja,
buscando, he corrido, tu casa y tu reja.
Y en un laberinto me encuentro perdido
En esta mañana de mayo florido."

Nosotros: 


Javier Jimeno:

"Esto es el universo,
te lo puedo decir en prosa 
o te lo puedo decir en verso,
del Universo a los astros,
de los astros a los planetas,
de los planetas a la tierra,
de la tierra a Europa,
de Europa a España,
de España a Madrid,
de Madrid a Alcalá,
¿acabo de terminar! 
¡Oh la la!"

Hugo Melero: 

"La tierra está en Málaga,
Málaga está en España,
España está en Europa,
y Europa es la Unión Europea,
la Unión Europea es un gobierno,
el gobierno está formado por un presidente,
el presidente tiene unos ayudantes,
estos ayudantes se llaman gobernantes"

Ángel Diaconu:

"Las hojas están en el árbol,
el árbol en el bosque,
el bosque en Alcalá,
Alcalá en Madrid,
Madrid en España,
España en Europa,
Europa en la Tierra,
la Tierra en el Sistema Solar,
el Sistema Solar en la Vía Láctea,
la Vía Láctea en el mapa,
el mapa es de mi "papa",
mi "papa" se come unas "papas"
y las "papas" en bolsa
y la bolsa en el súper."

Rocío del Saz

"Antes de morirme yo quiero verte,
antes de verte yo quiero tenerte,
antes de tenerte yo quiero abrazarte
y antes de abrazarte yo quiero besarte,
antes de besarte yo quiero soñarte,
antes de soñarte quiero que te quedes,
antes de quedarte quiero regalarte
miles de sonrisas con todo ese arte.
Mira, abuela, yo te echo de menos,
mira, abuela, se me olvidó decir que te quiero.
¡Te quiero!, ya lo sabes, también te echo de menos.
Ahora termino este poema
mientras yo aquí te espero." 

Kira García

"Algún día,
un día lo conoceré.
Lo conoceré nunca,
nunca lo veré.
Lo veré siempre,
siempre en mis sueños,
sueños hermosos
hermosos de corazón,
corazón roto,
roto o reconstruido,
reconstruido, pero hecho,
hecho, pero destrozado,
destrozado por saberlo,
por saberlo nunca se formará."

Dani Esteban

"En el campo rueda el balón,
el balón vuela por el cielo.
En el cielo están los faros.
Los faros iluminan el campo;
el campo tiene porterías,
las porterías las cubre el portero.
El portero saca del área,
en el área está el penalti,
desde el penalti tiran los jugadores
y los jugadores corren por el campo."




1º H DE LA ESO, IES ANTONIO MACHADO.


¿Son para comérselos, o no?

#AprendiendoPoesía#SomosPoetas#NosGustaAprender



domingo, 16 de abril de 2017

LITERATURA HISPANOAMERICANA. LA MAGIA DE LA ESCRITURA. LA MAGIA DE LA LECTURA DE LA MANO DE JULIO CORTÁZAR. 
2º, 4º ESO y F.P. Básica

Chicos, aquí os dejo el relato que tenéis que leer. Haremos el examen el jueves día 20 de abril de 2017. Leed con calma. 
CONTINUIDAD DE LOS PARQUES.
Julio Cortázar. 

Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restañaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer.

Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.
FIN

miércoles, 22 de marzo de 2017

A LEER

LA NARRATIVA ESPAÑOLA DESDE EL AÑO 1940

La familia de Pascual Duarte (1942), de Camilo José Cela. Khalid Abid
La colmena (1951), de Camilo José Cela. Alejandro Carrasco.
El Jarama (1956), de Rafael Sánchez Ferlosio. Robert Cismaru.
Entre visillos (1958), de Carmen Martín Gaite. Álvaro Galán.
Nuevas amistades (1959), de Juan García Hortelano.Heidi García.
Tiempo de silencio (1962), de Luis Martín Santos. Carlos García.
Volverás a Región (1968), de Juan Benet. Ismael Sánchez.
Señas de identidad (1966), de Juan Goytisolo. Virginia Sánchez.
La verdad sobre el caso Savolta (1975), de Eduardo Mendoza. Alejandro Nisa.
Los mares del Sur (1978), de Manuel Vázquez Montalbán. Anouar Serrroukh.
El cuarto de atrás (1978), de Carmen Martín Gaite. Miriam García.
Te trataré como una reina (1983), de Rosa Montero. Sergiu Hutanu.
Historia de una maestra (1990), de Josefina Aldecoa. Jorge Hernández.
La voz dormida (2002), de Dulce Chacón. Raúl Moreno.
Los girasoles ciegos  (2004), de Alberto Méndez. Natalia Lirón.
Trece rosas rojas (2005), de Carlos Fonseca. Laura Hernández.
Mañana no será lo que Dios quiera (2009), de Luis García Montero. Andrei Luca.

 EL TEATRO ESPAÑOL DESDE FEDERICO GARCÍA LORCA

 Yerma (1934), de Federico García Lorca. Christian Tiron.
La casa de Bernarda Alba (1936) , de Federico García Lorca. Sandra Rodríguez.
Eloísa está debajo de un almendro (1940), de Enrique Jardiel Poncela. Araceli Herráiz.
Tres sombreros de copa (1932), de Miguel Mihura. Rocío Martínez.
 Maribel y la extraña familia (1959), de Miguel Mihura. Giovanny Granda.
Escuadra hacia la muerte (1953), de Alfonso Sastre. Mireya Ortega.
Historia de una escalera ( 1948), de Antonio Buero Vallejo. Paula Hernández.
El sueño de la razón (1970), de Antonio Buero Vallejo. Jorge Redondo.
La camisa (1962), de Lauro Olmo. Valentina Mesa.
Pic-Nic (1972), de Fernando Arrabal. Laura Morales.
Anillos para una dama (1973), de Antonio Gala. Alberto Molón.
Ay, Carmela (1986), de José Sanchís Sinisterra. Dina Nsue.
Iván (2017), de Javier de Dios. Ángel Rubio.


OTRAS:
El rinoceronte (1959), de Eugène Ionesco. Jorge Tordesillas.
Esperando a Godot (1948), de Samuel Beckett.Julia Tierno.


http://folk.uio.no/jmaria/spania/sigloXX.html